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Steve Vai, Ilusiones reales de un genio

STEVE VAI: Ilusiones reales de un genio

 
Por Fernando Curiel
Steve Vai ha abierto el camino e impuesto estándares en el mundo de la guitarra eléctrica. Existe una anécdota de un profesor de Berklee quien estudió en dicha escuela con Vai, que cuenta que caminando por los pasillos sabías quién estaba ensayando por el volumen y calidad de la ejecución, sin mencionar que era el único que hacía explotar el amplificador. También dice que Vai enfocaba todas sus energías a la música, incluyendo transcribir lo que fuera. A los 18 años se enfocó en transcribir piezas de su ído lo, Frank Zappa, a quién le mandó las partituras. Zappa vio en papel el potencial del estudiante y lo llamó para que trabajara con él. Así fue como Steve Vai comenzó una destacada carrera como un innovador en su instrumento y en el Rock en general.

Aparte de ser el genio que es en la guitarra, es uno de los dueños de una disquera, ingeniero de sonido, productor, filántropo, apicultor, y regente de la academia de grabación. Aunque no concede entrevistas durante su gira, Vai nos deleitó al hacer una excepción para Músico Pro. A continuación veremos varias caras del artesano sonoro que muchos no han visto.

Brevemente, ¿nos puedes explicar la historia de tu último disco concepto, Real Illusions: Reflections?
Hasta ahora es una obra concepto de tres discos y Real Illusions: Reflections es el primero. La historia expuesta en los CDs no está en orden linear temporal pero espero poder sacarlo en una recopilación (box set) con otras canciones en el orden correcto. Entonces sería revelador y fácil de seguir la historia.
La historia es básicamente la jornada mental de un loco que está en búsqueda de la realidad.

 
¿Qué equipos nuevos estás usando?
Cuando me presento en vivo, uso un casco que ahora incluye luces tipo láseres. Aparte de eso, no estoy usando equipos de audio nuevos este año. Puedes ver en detalle lo que uso en mi página web: www.vai.com.

 
¿Qué criterios buscas en los músicos cuando los audicionas para tocar contigo?
Estar de gira representa un pedazo de tu vida y al final del día, si alguien de la banda es una persona miserable, entonces la gira entera puede estar comprometida a ser un mal recuerdo. Escojo personas con las cuales sea fácil trabajar, que disfruten lo que hacen, y que puedan impresionarme cuando tocan. Estas cosas ayudan a que queden buenos recuerdos, ¿y no es eso lo único que nos queda al final del día?

 
¿Qué fue lo más importante que aprendiste en Berklee?
Independencia, disciplina, y a siempre cocinar mi propia comida.

 
La mayoría de los músicos que se han destacado, egresados de una institución como Berklee, no se graduaron. ¿A qué crees que se debe esto?

A menos que estés buscando un trabajo en una rama de la música que requiera un título, como la docencia en una escuela similar, la música es un arte y su expresión no necesita de tal documento para hacer auténtica su integridad.

 
¿En qué momento te hiciste productor e ingeniero de sonido?
Desde el principio me ha fascinado todo el proceso de grabación. Cuando tenía 12 años, antes de tocar guitarra, descubrí el concepto de lo que hace una grabadora multi-pistas (sound on sound recorder) y fantaseaba sobre lo que haría si tuviese una. Cuando la mayoría de los niños de mi edad hablaban con las niñas, yo estaba creando documentación (track sheets) sobre cómo grabaría canciones de Led Zeppelin con mi banda (la que no tenía). Cuando por fin obtuve mi primer grabador de cuatro pistas (4-track) a los 20 años, comencé a grabar incesantemente. Leí libros y experimenté, me rodeaba de ingenieros, escuché con cuidado y presté mucha atención al proceso de producción musical. Me memoricé los sonidos de varias frecuencias y aprendí a editar cinta gracias a Frank Zappa. Me metía con cualquier equipo que podía y lo exprimía hasta más no dar. Editar era mi mayor placer. Cuando la edición pasaba desapercibida, ¡era como navidad para mí! Solía grabar programas de televisión para luego editarlos como fuera. A veces los resultados eran comiquísimos. Aprendí a usar los equipos y tenía una comprensión instintiva sobre la localización espacial de los sonidos dentro del plano estéreo.

Siempre sentí que mi visión musical no se limitaba a los acordes o a la melodía, era toda la imagen que la rodeaba. Aquella imagen incluye las notas, los arreglos, la mezcla, la grabación, la masterización, el arte visual [de la portada, etc.] y la ejecución. El único aspecto que me desagrada de lo que hago es tener que vender el producto.

Cada nota en cada uno de mis discos de solista fue grabada y mezclada por mí.

 
¿Cómo encuentras tiempo para hacer todo lo que haces?
Con delegación y balance. Encuentro buena gente a quien le pueda asignar una responsabilidad, escribo lo que debo [un plan] y divido mi tiempo con respecto al objetivo. Proyectos mayores tienen precedencia.

 
¿A veces sientes que hacer todo tú mismo es demasiado? Si es así, ¿cómo lo manejas?
Disfruto hacer todo, pero sí, a veces es mucho. Pero hacer múltiples tareas a la vez es otra manera de expresar un lado creativo particular. La única vez que se convierte en problema es cuando sólo quiero tocar guitarra o pasar más tiempo con mi familia, pero tengo obligaciones que me lo impiden.

 
A pesar de ser uno de los dueños de una disquera independiente [Favored Nations], tu álbum está con una disquera mayor, ¿por qué?
Tengo un contrato desde hace muchos años con Sony. Tenemos una relación muy buena ya que me entienden a mí y a mi música. Aunque sí tengo varios proyectos hechos a través de Favored Nations, que son legales. Es medio complicado, pero por ejemplo, he sacado discos Archive que contienen todo, desde música que he hecho para películas hasta trabajos de otros artistas donde he contribuido. Licencio eso para la compilación.

 
¿Qué distingue a Favored Nations de las otras disqueras?
La estructura de nuestros contratos son de compartimiento de ganancias. Pagamos todos los gastos para hacer el disco y de mercadeo al principio, y luego cobramos de las ventas. Siendo las ventas los fondos recibidos del distribuidor, en vez de recuperar todos los gastos de las regalías de los artistas. Sé de algunas disqueras independientes que también lo han hecho así. Es complicado, pero básicamente es de la siguiente manera: recibimos cerca de US$ 8.50 por CD del distribuidor y usamos eso para recuperar los gastos. Luego, cuando los gastos ya están pagados, dividimos la ganancia con el artista. La mayoría de los contratos con disqueras convencionales le ofrecen al artista puntos basados en un precio base de regalías que proviene del precio de venta al público, menos un montón de cosas que no deberían ser usadas para reducir las regalías del artista. En un contrato típico de 12-puntos, un artista quizás pueda recibir un poco más de un dólar en vez de US$ 3.50 a US$ 4 con Favored Nations.

Existen otras diferencias que se inclinan más hacia lo creativo. Buscamos artistas que tienen su propia visión y tratan de cultivar su potencial creativo. Obviamente otras disqueras hacen esto también, pero la mayoría de ellas tienen que tener éxitos para sobrevivir, por eso están febrilmente buscando firmar a alguien y termina siendo una banda que suena a la moda que sea popular en el momento para lograr tener una canción que sea un éxito rápido. Esencialmente se están comiendo ellos mismos.

La verdad es que las disqueras grandes quizás no harían esto si abundaran p