Home » Entrevistas » Dizzy Reed, La vida muerta del Rock & Roll
 

Dizzy Reed, La vida muerta del Rock & Roll

DIZZY REED:
La vida muerta del Rock & Roll

 

Por Fernando Curiel
La primera vez que vi a Dizzy Reed fue durante la gira de Guns N’ Roses en 1992, en Montreal, Canadá; precedidos por Faith No More y Metallica. Si han visto los documentales sabrán que fue el evento donde James Hetfield se quemó el brazo. Acto seguido, GN’R tomó el escenario pero su cantante y líder, Axl Rose decidió abandonar el escenario y explotó una ola de violencia: el escenario fue destrozado, se quemaron carros y la policía no pudo controlar la furia del público. Guns N’ Roses marcó a todo una generación de fans y Dizzy Reed ha sido su fiel tecladista a pesar de tanta turbulencia. Mediante la entrevista, realizada en Colorado, noté su gran humildad y simpatía que lo explica todo.

Joel Miller, ex-asistente (roadie) de GN’R y ahora buen amigo de Dizzy, escribió, produjo y dirigió un filme independiente llamado The Still Life (distribuido por Warner Bros.) acerca de un pintor que crea un género llamado “destruccionismo” donde destroza los lienzos de sus obras maestras. Toda la fama y las mujeres lo hacen cambiar, y su sentido de culpa por destruir el arte donde ha derramado su alma lo llevan a su propia ruina. La ironía es que su arte vale más después de su muerte. No es difícil ver cómo esta historia pueda ser reflejada en la vida de una estrella de Rock.

Esta producción consumió tres años de la vida de su creador. Sin experiencia previa impresiona el resultado ya que reunió a ta?lentosos actores y músicos para la banda sonora. En ésta contribuyeron amigos y conocidos de Miller como: Adrian Young (No Doubt), Dean Dinning (Toad the Wet Sprocket), Doug Carrion (The Descendents), Darius Rucker (Hootie & the Blowfish), Eddie Hedges (Blessid Union of Souls), Matthew Nelson (Nelson), Sonny Mone (Crazy Horse), Snake Sabo (Skid Row), Peter Finestone (Bad Religion), Delaney Bramlett (Eric Clapton) y nuestro entrevistado, Dizzy Reed.

 
¿Cómo desarrollaste un sonido tan particular como tecladista?
Crecí con muchas influencias de bandas bastante únicas. En los 80’s me interesé más por el Metal y el Hard Rock, y decidí que eso era lo que yo quería hacer. Me tomó mucho tiempo averiguar cómo tocar en contexto ya que constantemente competía con el volumen y la cantidad de notas de los guitarristas. Aprendí que es bueno ser invisible cuando puedes serlo e imponer tu presencia para que te escuchen cuando es adecuado.
Algunas de mis influencias incluyen a Booker T, Elton John, los músicos de Lynyrd Skynyrd y de Rolling Stones, etc.

Soy autodidacta, nunca estuve en clases de música. Averigüé cómo tocar por mi propia cuenta. Como muchos de los músicos de Rock, he podido aprender a tocar por oído.

Es raro… cuando me uní a Guns N’ Roses, Axl tocó muchas partes de piano y teclado en los álbumes de Use Your Illusions y tuve que tocar lo que él compuso. Como tecladista, él tiene un estilo inusual también. Mi estilo es una amalgama de varios elementos. También practico mucho.

 
¿Cómo fue distinto el proceso de composición para la película The Still Life a aquel que acostumbras con tus bandas?
Este fue mi primer proyecto para una película. En el caso de una banda, las canciones deben derivarse de experiencias perso?nales o de tu imaginación.

El proceso para un filme es distinto ya que cuentas con una influen?cia directa que debe servir de inspiración. Debes sumergirte en lo que ocurre dentro de la película y permitirle que te dicte qué hacer. Pero me esforcé por identificarme con el personaje y se convirtió en una experiencia personal. De esta manera pude incluir emociones propias en el proyecto. Para el final de la película ¡quedé llorando y en posición fetal [risas]! En realidad no, estoy bromeando.

Cuando compongo con mis bandas, todos colaboramos. Presentamos ideas que nos inspiran mutuamente. Pero cuando se trata de estar solo o con un director o productor [de película], uno se cuestiona a sí mismo si lo que haces funciona para su objetivo. Luego se graba y lo vemos con el video, pero ni siquiera así se puede saber si está bien o no, sólo cuando se ve la película completada es que se puede juzgar. Para ser esta nuestra primera película, me parece que quedó muy cool.

 
¿Cuáles fueron algunas de tus canciones favoritas en la película?
Todas las canciones son fabulosas. Tuve la oportunidad de trabajar junto a uno de mis compositores favoritos y todo una leyenda, Delaney Bramlett. Reunirme con él y escuchar sus anécdotas fue una de las mejores experiencias de mi vida. ¡Y cuando él me dijo que quería componer conmigo, casi me orino encima [risas]! Recuerdo que intenté mantenerme relajado, y le respondí: “Sí… me parece buena idea.” [risas] Nos reunimos en la sala de su casa con un piano y una guitarra, y empezamos a componer.

Recuerdo que estábamos tocando una progresión de Blues y toqué un acorde Maj7 en el I en vez del IV, o algo así… no recuerdo bien porque sólo estaba jugando [improvisando]. Y él me dijo: “Para, para…” y pensé: “Ay no, ¡odia lo que estoy tocando!”, y me comentó: “¡Eres el primer tecladista en toda mi vida que ha tocado eso sin que yo se lo pidiera!” Después de eso sentí un alivio gratificante ya que supe que me había ganado su respeto.

Me divertí mucho componiendo la canción “The Air”. Está basada en las cosas que tengo en común con el protagonista de la película. Mi amigo Adrian [Young] tocó la batería y Dean [Dinning] el bajo. También me divertí mucho con “Silent Light”. Buscamos cantantes para esta canción y después de varios intentos fallidos decidí hacerlo yo. Así que cambió mucho desde la idea original, y eso siempre me parece divertido. Pero me gustaron todas las canciones. Fue excelente poder trabajar con tantos músicos buenos, y tan diversos.

 
¿Cómo aprendiste a tocar guitarra?
Más que tocar la guitarra, yo diría que más bien la aguanto [risas]. En realidad me gusta componer con una guitarra. Desde joven he trabajado con guitarristas y me he dado cuenta que si tengo una idea y se la trato de enseñar con el piano, no queda muy claro. Cuando toco guitarra en una de mis bandas, es más de adorno… sólo sé tocar algunos acordes [risas].

 
Entiendo que grabaron gran parte de la música para la banda sonora de The Still Life en tu estudio casero. ¿Qué retos presentó este proceso?
Joel Miller, el productor, director y escritor del filme me acompañó mucho y me mantuvo enfocado en terminar el proyecto a tiempo. Varios amigos con estudios caseros e ingenieros ayudaron mucho. Realmente fue una colaboración interesante. Básicamente hicimos lo que pudimos con los recursos que logramos encontrar.

 
¿Qué tanta experiencia tienes grabando música?
Hubo un tiempo durante el cual Guns N’ Roses pasaba por un mal momento, con integrantes renunciando, donde Axl me lanzó al estudio con un sujeto y me pidió que empezara a componer. Entonces grabamos muchísimo a ADAT. Tuve que salir a comprar equipos e ir a las convenciones NAMM para ver qué aparatos nuevos habían. Un día me trajeron una computadora Macintosh y me dijeron que tenía que aprender a usarla para grabar. Tuve que aprender a usar Logic y estoy feliz de que sé ya que es muy convenie