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Grabando guitarras eléctricas

Una mirada profunda a una de nuestras cosas favoritas para microfonear: el gabinete del amplificador de guitarra

 

Por Eleanor Goldfield | egoldfield@musicopro.com

 

“Nunca está mal si suena bien”, esa fue de las primeras cosas que aprendí respecto a la grabación. Cuando el ingeniero de sonido Barry Conley (Zakk Wylde, Black Label Society, Red Elvises, Bullet Boys), dijo esto, él estaba colocando dos micros frente a un gabinete en ángulos que me parecieron extraños. Sin embargo, al final sonó increíble. Existe un sinnúmero de maneras de microfonear el gabinete de guitarra, y en realidad ninguna está mal, a menos de que suene mal.

Existen algunos métodos tradicionales de hacer esto, muchos de los cuales he visto y escuchado. Después de años desde que Barry me enseñó ese truco para grabar, lo usé en una sesión en Village Studios, mezclando lo bizarro con lo clásico.

Este artículo se enfocará en ambos lados del espectro, y todo lo que va en medio, dándote una fundación sólida sobre la cual experimentar.

El plan

Empezaré por los micrófonos. A pesar de que cualquier micro puede colocarse frente a un gabinete, me enfocaré en los más comunes para esta aplicación, y en el por qué son tan usados.

Luego, entraré a la tercera dimensión de un micrófono frente a un gabinete: ángulos y distancias. Es aquí donde la creatividad y conocimiento técnico se unen. Al simplemente mover un micro dos centímetros, girar el diafragma, empujarlo hacia adelante o atrás; podría ser la diferencia entre un sonido increíble y uno malo.

Las mezclas serán la tercera sección, y hablaremos de maneras de crear el mejor sonido con los diversos micros y colocaciones que tienes.

Por último, y para todos los aventureros, hablaremos de los comodines. Apréndanse las reglas para que las puedan romper, y aquí les daré un vistazo a las rarezas que he encontrado.

Micrófonos dinámicos

El más obvio y usado más frecuentemente es el Shure SM57. Y esto tiene una buena razón: es casi imposible dañar un SM57, tienen una respuesta de frecuencia apta para la mayoría de los gabinetes de guitarra.

El SM57 tiene un corte a partir de los 200 Hz, lo cual nos permite pegar el micro a la parrilla del gabinete sin causar un desagradable efecto de proximidad o frecuencias indeseables del gabinete. Este corte de graves o roll-off también deja más espacio para el bajo y bombo. Una caída entre 300 y 500 Hz quita frecuencias indeseables. El pico creciente entre 2 y 6 kHz le aporta impacto al sonido de las guitarras eléctricas, retrayéndose en el rango de 8 a 10 kHz para añadir brillo sin hiss agresivo.

El Sennheiser MD421 es posiblemente el segundo micro más popular para esta aplicación. Conocido como “the fish” [traducido literalmente a español: el pez] debido a su forma, este micro dinámico de diafragma grande fue hecho para voces y radiodifusión, y tiene un selector de corte de graves (bass roll-off) para cinco tipos de respuestas de frecuencias. Estas van de la S (“Speech” o hablar/locución, con roll-off de graves de 400 Hz hacia abajo), M (“Music” o música con respuesta pareja de 90 Hz a 1 kHz). Tiene un énfasis pequeño entre los 3 y 8 kHz, antes de caer alrededor de los 15 kHz. Asegúrate de empezar a microfonear en la posición M. Si el sonido que obtienes tiene mucho bajo, aumenta la distancia del micro al gabinete, antes de activar el roll-off.

El Electro-Voice RE20 es otro micro dinámico con roll-off de graves, y es muy usado para esta aplicación. También fue ideado como micro para transmisiones y posee una respuesta pareja de los 70 Hz a los 1.5 kHz, con una subida alrededor de los 3k y brillo delicado en los 8 a 10 kHz. Con el roll-off de graves, hay una inclinación alta de los 40 a los 400 Hz, algo de lo que hay que estar pendiente tanto para efectos buenos como malos.

Estos tres son los principales micros que he visto frente a gabinetes de guitarra. También hay otros, como el Shure SM7B. Los micros dinámicos tienen una tolerancia alta para niveles de presión sonora, mucho mayor que la de micros de listón y de condensadores.

Micrófonos condensadores

A pesar de que los condensadores distorsionan más rápidamente que los dinámicos, algunos de los sonidos que capturan valen la pena. Muchos condensadores tienen interruptores de atenuación y si los usas, aun así obtendrás toda la riqueza que ofrecen estos micros. Típicamente tienen respuesta de frecuencia más expandida, especialmente en los graves, y con agudos menos agresivos mientras que los medios altos son más redondeados. Todo esto provee un sonido más parejo y sedoso que los dinámicos.

Primero, el AKG C414 es el condensador de diafragma grande clásico que tiene una hermosa respuesta plana de los 30 Hz a alrededor de 1 kHz, una baja pequeña en los 1.5 kHz y un pico tipo campana alrededor de los 5 o 6 kHz, cayéndose luego a los 15 kHz. Para ser exactos, me estoy refiriendo al C414 B-XL II. Existen muchas versiones del 414 así que habrán variaciones dependiendo de qué modelo tienes. La serie B-XL es la última y más fácil de encontrar. El otro 414 en esta serie es el B-XLS, el cual tiene una respuesta de frecuencia similar, con agudos un poco más parejos.

 

En el mundo de condensadores, Neumann es de los más poderosos. Los tres modelos: U47, U67 y U87, son micros hermosos que ofrecen un gran espectro de captación y ese factor indescriptible que le encantan a muchos productores e ingenieros.

Neumann y AKG no son los únicos, pero sí los más populares. También he tenido éxito usando micros Audio-Technica para esta aplicación, como el AT4060 y el AT4047 el cual tiene SPL de 131 dB (más alto de lo normal para un condenador).

Para mí, la belleza del condenador reluce a distancias más alejadas y con SPL no tan alto. Ahora veamos los de listón.

Micrófonos de listón

Históricamente, uno tiende a ser muy cuidadoso con micros de listón debido a su construcción delicada (con un listón de aluminio de solo unos micrones de grosor. Ten en cuenta que una pulgada posee 25,400 microns).

Es precisamente ese listón el que recibe el SPL [Nivel de Presión Sonora] y hace el trabajo electrónico del micro.

Hoy en día hay micros de listón que son resistentes y ofrecen una sensación cálida en los graves, y riqueza en los medios. Estos micros no son conocidos por su brillo o aire en los agudos, lo cual los hace buenos para emparejar con un SM57, por ejemplo.

El Royer R-121 es quizá el más famoso de estos ejemplos. Puede lidiar con hasta 135 dB de SPL, y captura texturas ricas y cremosas que se han vuelto conocidas en los estudios del mundo.

El Beyerdynamic M160 también es una opción popular, ofreciendo más presencia en los agudos que el 121 y con un SPL comparable de 129 dB.

El Coles 4038 hecho por la BBC como un micro de radiodifusión en 1950 tiene una respuesta de frecuencia súper pareja. Es más delicado que los demás micros de listón mencionados y conocido por su delicadeza, pero ofrece agudos muy suaves y medios impresionantes.

Localización

Cuando se habla de microfoneo de gabinete, hay algunas generalizaciones que tomar en cuenta al iniciar.

Primero, mientras más alejas el micro del gabinete, más sonido captarás de la sala. El sonido directo del gabinete tendrá menos graves y los agudos serán más suaves. Mientras más te acerques, más directo será el sonido del gabinete, con el efecto de proximidad pronunciado en los bajos y con agudos penetrantes.

Segundo, mientras más cercano estés al centro del cono de la bocina, más brillante y directo será el sonido. Si colocas el micro más hacia el borde del cono, el sonido será más oscuro.

Tercero es en eje versus fuera de eje. Esta comparación se refiere al ángulo en el cual se coloca el micro en relación a la fuente de sonido. Supongamos que tienes el SM57 colocado a 45 grados frente a la parrilla del gabinete. Eso sería 45 grados fuera de eje. Si lo colocas apuntando directamente al gabinete, entonces sería en eje. Como es de esperarse, el sonido en eje te da más agudos y más impacto o punch. El sonido fuera de eje es más oscuro, cálido y con más graves.

Empecemos con microfoneo cercano, el cual es de 6 pulgadas o menos del gabinete. La mayoría de los ingenieros y productores tienen su propia preferencia, algunos quieres pegarlo en la parrilla mientras otros prefieren tener una o dos pulgadas de distancia. En la mayoría de los casos, prefiero colocar el micro casi pegado a la parrilla.

Digo esto porque siempre hay variaciones. Algo que recomiendo es tener a una persona moviendo el micrófono hacia adelante y atrás dentro de un rango de seis pulgadas, mientras otra persona toca la guitarra, y un tercero escucha los resultados en audífonos en el cuarto de control. Esto te permitirá escuchar todo el espectro de micrófono cercano, solidificando tu posicionamiento óptimo o sweet spot.

Pero antes de eso tienes que tomar una linterna y apuntarla a la parrilla para estar seguro de la localización y tamaño de la bocina. Algunos ingenieros prefieren tocar la bocina sobre la parrilla y ver dónde está. También podrías simplemente remover la parrilla.

Si el gabinete tiene varias bocinas, no es mala idea usar el tiempo para encontrar la que suena, o las que suenan mejor, en caso quieras usar múltiples. Esto requerirá que muevas un micro en frente de cada bocina y grabes ejemplos de cada uno para luego escuchar, o que pongas tu cabeza cercana al gabinete para decidir. Si decides utilizar la última opción, asegúrate de que el volumen del amplificador no sea muy alto.

Una vez que tengas una buena idea de qué bocina utilizar, puedes empezar a colocar micros. No todos los micros mencionados van a funcionar en todos los gabinetes. Estoy dando opciones e ideas generales de colocación. Como todo lo demás en las grabaciones, no hay reglas hasta que algo empiece a sonar mal. Utiliza esto como tu punto de partida y no tengas miedo de ponerte creativo.

En el 90 por ciento de las sesiones que he hecho donde el ingeniero o productor no tenía una razón específica para evitar el SM57, hemos empezado justo por ahí. Debido a sus características tonales, me gusta que esté en eje, casi tocando la parrilla, en el centro del cono.

Si el gabinete es muy brillante, como el de un Fender Tweed, giro el SM57 apenas fuera de eje, o lo coloco fuera del centro directo del cono, pero no mucho. No trates de hacer que un micro se convierta en varios, o se convierta en un micro que no es. Mejor toma varios micros y mezcla.

Cuando uso el MD421 o el RE20, típicamente los coloco en el punto medio entre el borde del cono y el centro, en eje, aproximadamente media pulgada de la parrilla.

Me gusta mucho añadir un micro de listón en la mezcla. Para mí es el Royer R-121 pero como mencioné, estos micros tienden a tener características similares.

También lo coloco en el punto medio entre el centro y borde de la bocina, quizá más hacia adelante del eje para acentuar ese sonido parejo y cálido que no capturan los micros dinámicos.

Otras ideas para posicionamiento cercano:

• Coloca el micro en el centro y con ángulo hacia afuera del borde del cono, a una pulgada de la parrilla.

• Coloca un micro en el borde de la segunda bocina y con ángulo hacia el centro de la primera.

• Utiliza dos micros iguales (utilicé el SM57 para esto) y coloca uno recto y el otro a 45 grados.

Para microfoneo cercano prefiero la transparencia cálida de un listón y la agresividad de un dinámico a rango cercano. Generalmente no me gustan los condensadores para microfoneo cercano, a pesar de que conozco a varios ingenieros en desacuerdo. Para mí, los condensadores son muy limpios y puros. No me gusta tanta pureza tan cercano. Prefiero que se mezcle con la cacofonía de los sonidos que ocurren en el cuarto junto con un sonido lindo.

Pero para grabar a distancia, utilizo un condensador. Lo coloco a unos cuatro o cinco pies o más desde el gabinete, dependiendo del cuarto.

Cierta vez mezclé un gabinete en un cuarto, y estaba a medio clic de producir un efecto de cámara de echo. Fue ahí que me pareció una distracción tener el micro del cuarto a más de 30 centímetros del gabinete. La situación dicta la colocación.

Mezclando en grande

En la mayoría de los casos, es mejor ir mezclando el sonido de los micros de manera aditiva, siempre revisando la fase. Siempre que tengas más de un micrófono en una fuente de sonido, hay posibilidades de tener problemas de fase. Si empiezas a mezclar esos micros y el sonido se hace más pequeño, es porque tienes problemas de fase. Otra manera de revisar esto es ver la compresión y rarefaction de las ondas de sonido en tu DAW. Si una sube cuando la otra baja, entonces tienes problemas de fase. Puedes arreglar esto al tomar una de las regiones para que se alinee con la otra pista.

Otra manera en que he visto a ingenieros lidiar con esto es colocar los diafragmas de los dos micros a un ángulo de 90 grados en relación el uno al otro.

Una manera cool y antigua de lidiar con esto es la siguiente: sube el volumen del ampli, con el volumen de la guitarra todo abajo, haciendo que el ampli produzca hiss. Frente a tu bocina seleccionada y utilizando audífonos, mueve el primer micro alrededor hasta que encuentres el lugar en donde el sonido del hiss suene más amplio dentro del espectro. Toma tu segundo micro e invierte la fase, barriendo a lo largo de la bocina hasta que el hiss esté en su mínimo. haz lo mismo con cualquier micro adicional. No podrás cancelar la fase por completo como si lo hicieras dentro del DAW al mover regiones, pero estarás muy cerca. Una vez que tu fase esté ordenada, podrás mezclar micros juntos.

También hay aparatos sencillos para mover la fase los cuales se pueden colocar en línea entre uno de los dos micros y tu grabador. Le subes hasta que el sonido mezclado sea el mejor. El más conocido de estos aparatos es el IBP de Little Labs y el Phazer de Radial.

En cuanto a la mezcla entre los micros que tienes, típicamente escojo un micro que funcione como el “alpha”, y en la mayoría de los casos es el SM57. Lo utilizo como mi micro alpha y mezclo todos los demás en relación a éste. Los otros dinámicos rellenan el sonido, particularmente en los medios punchy. El de listón añadirá profundidad y calidez y el de condensador añadirá tono del cuarto.

Recomiendo grabar una pista con caja directa / DI si tienes el espacio en tu DAW. Esto no se debe a su sonido, pero sí al hecho que puede funcionar para hacer reamplificación más tarde.

Antes de grabar tus guitarras, lee esta última sección sobre comodines.

Comodines

Empecemos por los micrófonos. Uno de estos sería el Placid Audio Copperphone, es un micro con pase de banda (band-passed) que realza las frecuencias de respuesta de un teléfono o radio AM, y suena muy bien en gabinetes de guitarra. Es poco probable que sea tu micro alpha pero puede añadir algo de distorsión cálida a tu sonido.

Luego, trata de mezclar un micro muy caro con uno barato, o uno muy oscuro con uno muy brillante. Por ejemplo, un SM57 junto a un Neumann U67. Combinar estas características extremas te dará un sonido realmente interesante. Asegúrate de revisar bien el SPL antes de grabar el 67.

Otro ejemplo es mezclar el AKG D112 o un Audix D6 con un Copperphone. También puedes mezclar un AKG C418 con un Superlux PRA-288A (originalmente diseñado para trompeta). Otra opción es tomar un Shure Beta 52 y mezclarlo con un MD421 en la posición “S”.

Estos te darán una perspectiva de los pasa altos y pasa bajos del amplificador, ofreciendo así opciones interesantes de mezcla. También puedes agregar un SM57 a los dos anteriores, todos apuntando al centro del cono o en línea recta tan pegados como sea posible. He visto esta idea hecha con un Sennheiser 409 para los bajos, SM57 para los medios y C12A o C414 para los agudos.

Si quieres probar algo diferente en término de posición, trata colocar el micro detrás del gabinete o a un lado. En una colación puse un micro detrás de un combo con la parte trasera abierto para que el micro estuviera debajo del spring reverb. En cierta parte el ampli hizo un ruido, así que el guitarrista se acercó y le dio un golpe, causando que los resortes del reverb hicieran un sonido que terminamos utilizando como un efecto muy divertido.

De vuelta a la parte frontal del gabinete, puedes probar con el condensador de cuarto y sacar lo más lejos aun de la fuente. En un patrón figura 8, apúntalo hacia las paredes para que rechace el sonido que viene del gabinete.

Si quieres un comodín para el cuarto de control, trata con algo de EQ de fase. Para llevarlo al extremo, cámbiale la fase a uno de los micros. Esto funcionará como un filtro dándole una característica única a la mezcla.

Tu turno

Desde posicionamiento en eje hasta detrás del gabinete, tiene un rango sólido de opciones para microfonear el gabinete. Toma tu tiempo en experimentar. No pienses que lo vas a arreglar más tarde. Sumérgete en las opciones de micro, colocaciones y mezclas. Aun si escuchas algo que te guste, ¿por qué no hacer una nota, y luego cambiar la posición para ver si el sonido queda aun mejor?

Consejo amigable: tienes que saber cuándo experimentar. En otras palabras, no lo hagas en una sesión importante en donde eres el asistente. Y aun si se trata de tu proyecto y tus aventuras de microfoneo; después de dos horas de jugar, ofrécele al guitarrista algo de beber o comer. ¡Feliz microfoneo!

 

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