DPA – dvote core 160×600
RME Babyface Pro 728×90
Home » La Revista » Entrevistas » Tributo a Gary Moore
 

Tributo a Gary Moore

TRIBUTO A GARY MOORE (1952-2011):
La entrevista de Músico Pro con el legendario guitarrista

 
Por Fernando Curiel
El 6 de febrero del 2011 falleció Gary Moore –mientras vacacionaba en España, antes de empezar a grabar su próximo álbum– de un ataque cardíaco mientras dormía. A continuación le brindamos la última entrevista que Músico Pro realizó con el gran músico, la cual fue publicada en la edición de Octubre del 2007.

De la capital de Irlanda, Robert Williams Gary Moore es conocido como un gran guitarrista de Blues y Rock, con un estilo y sonido identificable y distintivo. En sus inicios, Peter Green (John Mayall Bluesbreaker, Fleetwood Mac) quien lo influyó mucho, lo tomó bajo su ala. Gary Moore formó parte de Thin Lizzy, de la banda de Rock Progresivo/Fusión Colosseum II, Skid Row y otros. Como sesionista, ha contribuido en muchísimas grabaciones exitosas. Su carrera solista escaló en los 80’s con canciones como “Victims Of The Future”, “Nuclear Attack”, “Run To You Mama”, “Empty Rooms”, y “Parisienne Walkways”. Después de una década compitiendo en el Rock comercial, se dedicó a lo que le nacía, el Blues. Fue entonces en los 90’s que lanzó el disco más impactante de su carrera. Músicos de Blues de la talla de Albert King, Albert Collins y B.B. King colaboraron en Still Got The Blues (1992). Con su más reciente contribución discográfica Close As You Get (2007), Moore vuelve a personificar el Blues, y de manera destilada.

Gary Moore compartió con Músico Pro los detalles de su carrera y los años de pasión en una amena conversación.

 
¿Podrías hablar un poco acerca de tu evolución como músico?
Nací en Belfast, Irlanda del Norte; y mi papá, quien era un promotor de talento local en un salón de baile, organizaba las presentaciones de los sábados por las noches. Fue así que me expuso a mucha música en vivo. Me impactó mucho uno de los guitarristas que vi ahí, y desde los cinco años me atrajo mucho la guitarra eléctrica.

Recuerdo que mi papá me montó en la tarima para cantar con la banda y tuve que pararme encima de una silla para poder alcanzar el micrófono [risas]. Me encantaba estar en la tarima. Empecé a tocar guitarra como a los diez años. Un viernes por la tarde mi papá llegó a la casa y me preguntó si quería aprender a tocar guitarra. No dudé en aceptar su oferta. Mi primera guitarra fue una acústica de marca Framus [www.framus.com], es alemana. Era amarilla y con un f-hole. Me costó £5 (cinco libras). Me enseñaron a tocar un acorde A [La] poniendo tres dedos en el segundo traste, y en poco tiempo descifré cómo funcionaba.

 
No estoy seguro cómo era la escena musical en Belfast en ese entonces, pero ¿te han criticado por tocar música originaria de América, como lo es el Blues y el Rock?
No porque el Blues era muy popular en Belfast cuando yo era joven. Todas las bandas británicas de Blues iban a tocar a un local llamado Club Rado donde vi a Peter Green y a John Mayall por primera vez. Cuando me mudé a Dublín me di cuenta que la música Soul y Motown era más popular. Había un poquito de Blues en Dublín, pero no tanto como en Belfast.

Muchos dicen que el Blues es de América pero yo creo que es originalmente de África. Creo que fueron los británicos quienes lo devolvieron a Estados Unidos en los años sesenta.

 
He escuchado una frase que dice que el Rock fue inventado por los estadounidenses pero perfeccionado por los británicos. ¿Estás de acuerdo con eso?
No sé… hay tanta música buena originaria de América. Chuck Berry no necesitó ayuda. A Elvis Presley no le fue tan mal por su cuenta tampoco. Little Richard es otro más. Creo que las bandas británicas le agregaron un toque distinto que marcó un cambio entre Rock N’ Roll y Rock. Bandas como Led Zeppelin lo hicieron más pesado y con un groove distinto. De todas maneras, los grooves en sí nacen del Funk que también es de América. Muchas veces lo que la gente cree que es original tiende a ser un híbrido.

Jimmy Page fue muy astuto. Una de las razones por la cual fue más exitoso que Jeff Beck no es porque sea mejor guitarrista –nunca he pensado que lo es– sino porque sabía hacer álbumes. Él era un sesionista y productor muy bueno.

 
¿Cuáles han sido algunos de los conciertos que más te impactaron como amante de la música?
En el mismo local vi a los Rolling Stones, Cream, Eric Clapton, The Who, Jimi Hendrix, etc. Sólo tenía como 14 años. A los once años vi a los Beatles en el recinto más grande de la ciudad (con capacidad de unas ocho mil personas), y recuerdo haber escuchado: “It’s been a hard days…” y el resto del concierto sólo escuchaba gritos de los fans [risas]. Así que puedo decir que estuve ahí, pero no pude escucharlo. Como yo era pequeño, saltaba para tratar de verlos tocar sobre las cabezas de las chicas de 18 años paradas sobre las sillas. He podido ver muchas buenas presentaciones.

 
¿Crees que es necesario sufrir o vivir el Blues para poder interpretarlo acertadamente?
Creo que ayuda si cuentas con cierto nivel de entendimiento acerca de la vida. Creo que es la diferencia entre creerle a alguien joven y a alguien mayor, con más experiencia. Lo que escucho ahora es muy distinto a lo que escuchaba hace años.

 
¿Qué es la guitarra para ti?
Es mi vida. Ha sido la cosa más consistente en mi vida. Ha estado presente desde que tenía 10 años y la amo tanto hoy como entonces. En realidad no era muy bueno en otra cosa. Era uno de esos niños que era malo en todo hasta que encontré la guitarra. Me sacó de muchos huecos y me llevó a muchos lugares bellos.

 
¿Dirías que has dominado tu instrumento?
¡No! ¿Es posible que alguien domine por completo algún instrumento? Creo que dominar la guitarra sería razón para dejar de tocar. Siempre hay cosas nuevas que aprender. No se trata de hacerse más competente técnicamente. En el Blues, mucho se basa en el fraseo, profundizar y extraer notas dentro de tu alma para poder compartir emociones con el público.

 
¿Qué tan importante dirías que es el papel de la guitarra en el Blues?
La guitarra fue hecha para el Blues.
Hace tiempo estaba haciendo una entrevista junto a Jeff Beck y le preguntaron: “Jeff, ¿por qué la guitarra es tan importante en el Blues?” y Beck agarró su Stratocaster y le dijo: “Sólo escucha… está ahí adentro” y tocó un acorde. Le comentó que es algo muy primitivo y que es una emoción y sonido que están incorporados a la guitarra.

Él tiene razón, la guitarra está hecha para el Blues. La guitarra es un instrumento tan cercano al cuerpo; uno toca las cuerdas con los dedos, y siempre te está tocando el cuerpo. Se convierte en una extensión del intérprete. Si uno aprende a usarla bien, realmente se convierte en una extensión de tu alma y personalidad.

 
¿Qué me puedes contar acerca de tus intentos de tocar Jazz?
No toco Jazz. En realidad no sé lo que estoy haciendo cuando intento tocar Jazz. Toco un poco en mi casa. No tocaría Jazz enfrente de una audiencia.

 
¿Te refieres a cuando toqué Jazz por un tiempo en los 80’s?
Sí. Ese fue un tiempo muy distinto para mí. Cuando escucho grabaciones de entonces, me suena a un guitarrista distinto. A veces me pregunto por qué toqué eso. En el momento me gustaba ese material pero tardé varios años en descubrir que no pertenecía en ese género. Eventualmente, en 1990, me fui a casa y volví a mis raíces. Empecé a tocar el material que interpretaba cuando tenía 14 años. A raíz de esto es que nació el álbum Still Got The Blues. Para mí eso fue una manera de alejarme de las mentiras y reencontrar música sincera. El Blues relata la verdad, especialmente el Blues puro, el original. Hay mucha música hoy, como la hubo en los 80’s, que es música de diseñador… con enfoque en el dinero. Las consideraciones de la música así se basan en cosas como: cómo va a ser el video, cómo vamos a mercadear esto, etc.

 
Habiendo tocado desde los años 60’s, ¿cuál es tu opinión respecto a la revolución digital, de los simuladores de amplificadores, de efectos, etc.? ¿Piensas que le resta al sonido o aspecto personal de ser guitarrista?
Creo que es algo muy personal. Depende del tipo de música que haces. Todo eso puede ser muy útil si tocas cierto estilo de música. ¿Qué haría The Edge de U2 sin todo eso? Realmente funciona para algunas personas. Pero para el tipo música que yo toco, creo que es mejor mantener la señal análoga y simple. No me mal interpretes, no soy un purista, pero soy muy particular con mi sonido.

 
¿Cuál es tu prioridad en cuanto a efectos?
Soy muy particular en cuanto al overdrive (saturación). No llego a usar Fuzz, pero sí conecto hasta tres pedales de saturación para lograr un sonido. Creo que el sonido de la saturación es un aspecto de suma importancia para el guitarrista moderno. Es algo muy personal, lo importante es que te sientas bien al tocar.

Mi flujo de señal empieza con el Wah wah, luego el overdrive y luego el delay. Pero experimento mucho y lo modifico.

 
¿Cuáles han sido algunas de tus guitarras favoritas?
He tenido algunas guitarras muy bellas. Tuve la guitarra de Peter Green hasta el año pasado. Pero tengo otra [Gibson] Les Paul del ’59 y es mi guitarra favorita. Es la que usé en I Still Got The Blues y para el álbum nuevo, es muy especial para mí. Tengo muchas Gibsons, una con cuerpo SG pero cuello Les Paul, una ES-335 de los 60’s, una Firebird, varias Les Paul’s, etc. También tengo una Stratocaster del ‘62 y una Telecaster del ‘68. Lo que más toco en vivo ahora es mi Les Paul Gary Moore Signature Series.

 
¿Por qué vendiste tu Les Paul que te dio Peter Green?
No me gusta hablar mucho de eso… básicamente me estafó un individuo. Yo no quería venderla pero hace unos años me lesioné una mano y tuve que pagar mucho dinero por cancelar unas giras, y ésta era la única manera que podía recaudar el dinero que necesitaba. La persona que tenía que recibir la guitarra nunca la recibió y el sujeto que hizo la subasta se la quedó y la puso en su página web. Luego entramos en unos desagrados legales.

 
¿Qué puedes contarme acerca de Peter Green y cómo te influyó como músico?
La primera vez que lo escuché fue en On A Hard Road que fue un álbum de John Mayall. Él vino a Belfast varias veces y recuerdo verlo en un trío con un viejo amplificador Selmer con mucha reverberación y tocaba un Blues en La menor con un sonido que llenaba el recinto de tal manera que parecía que tenía una aureola o halo alrededor de él. Unos años después, yo tenía 17 años, estaba viviendo en Dublín y tocaba en una banda llamada Skid Row cuando le abrimos a Fleetwood Mac y a Peter le gustó cómo yo tocaba y habló con su mánager para que nos firmara. Así es cómo logramos nuestro primer contrato discográfico.

 
¿Cómo compones canciones?
Siempre me parece más fácil componer si tengo letras. Es mejor para mí si hay una historia sobre la cual basar la inspiración musical. Escribo ideas y letras en un cuaderno para inspirarme cuando agarro la guitarra. Por ejemplo, la primera canción en el álbum nuevo [Close As You Get] se llama “If The Devil Made Whisky” [Si el diablo hiciera whisky], y las letras estaban escritas primero. Un día fui al estudio, afiné la guitarra a Re [D] y usé el slide. La letra me inspiró eso. Todo este álbum fue muy natural. Las sesiones de grabación fueron muy relajadas. Todos los solos fueron en vivo, fue muy poco lo que sobre-impusimos (overdubed).

 
En tu opinión, ¿cuáles son algunas de las canciones que más se destacan de Close As You Get?
Honestamente, me gustan todas [risas]. De tocarlas en vivo puedo decirte que –hasta ahora– las canciones nuevas tienen mejor respuesta del público que las viejas. También ha gustado mucho la canción “Thirty Days”, que es de Chuck Berry. Una de mis canciones favoritas es la acústica, “Sundown”. No mucha gente se ha dado cuenta, pero nunca antes había grabado un Blues acústico. Creo que no tenía suficiente confianza. Fui a la tasca a tomar cerveza y luego al estudio. Grabé esta canción en una sola toma. La verdad es que no tomo mucho en el estudio, pero funcionó esta vez [risas].

 
¿Cuándo interpretas una canción, te enfocas en ser fiel a la versión original o en hacerla tuya?
Lo que pasa es que muchas veces al interpretar uno deja su huella en la canción y se convierte en algo propio. Recuerdo cuando interpretamos “I Put A Spell On You”, no estábamos seguros que fuese buena idea porque mucha gente ya lo había hecho. El baterísta me dijo que escuchara la versión de Jimmy Witherspoon, la cual es muy buena. Pero me gustó mucho la manera que la versionamos nosotros porque la letra cuenta que el protagonista está completamente derrotado porque perdió a su mujer, y para seguir su estado de ánimo toqué los bendings incompletos, como si no tuviese la fuerza para llegar a la nota que uno espera del bend. Como si la música que rodea la letra fuese melancólica. Las voces de Jimmy suenan increíble pero es un poco más feliz que nuestra versión, la nuestra es mucho más miserable, que es como me gusta [risas].

 
¿Qué tan estricta es tu rutina de práctica?
[Risas] Nunca ha sido estricta. Toco todos los días, aunque sea durante una hora. Alguien le dijo a Tom Morelo que tocara una hora al día, luego empezó a tocar dos, y ahora practica hasta siete horas al día. Yo hacía eso cuando tenía 16 años. Sólo toco lo que yo quiero, no tengo una rutina fija.

 

Tu fraseo es excelente, ¿transcribes solos de otros músicos?

Nunca aprendí a leer música. Simplemente aprendí escuchando. Durante varios años no le contaba esto a nadie, pero Albert King me dijo: “No toques el lick o frase que piensas tocar próximamente sino el que le sigue a ese”. Es decir, que alternes las frases que piensas interpretar próximamente dentro de un solo. Me pareció tan simple pero a la vez tan genial. Todos los guitarristas somos iguales, no dejamos suficiente espacio. No nos gusta dejar huecos o silencios.

 
¿Qué le puedes recomendar a los guitarristas para mejorar en el Blues?
La próxima vez que toquen un Blues lento, deja un silencio el doble de largo de lo que normalmente harías. Si tienes un buen sonido y buen feel, la gente se va a quedar hambrienta por la próxima nota. No le teman al silencio. A veces tarda años aprender a tocar así pero vale la pena.

 
Nov 21, 2018 @ 11:06 pm

Entrevistas