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Dave Weckl

El baterista detrás de la consola

 

Por Fernando Curielfernando@musicopro.com

 

Con una exitosa carrera de más de 20 años, Dave Weckl ha tocado en álbum tras álbum, saltado de una banda a otra. En su estela ha dejado momentos brillantes en grabaciones y presentaciones junto a artistas de la talla de Michel Camilo, Simon and Garfunkel, George Benson, Diana Ross, Robert Plant, Mike Stern, Paquito D’Rivera, Madonna, John Patitucci, Eric Marienthal, Arturo Sandoval, Frank Gambale, Barry Manilow, Natalie Cole, Jim Hall, Herbie Hancock, y muchos más. En 1985, Michael Brecker le sugirió a Chick Corea que escuchara a Weckl para considerarlo para el proyecto a llamarse Chick Corea Elektric Band. Dave disfrutó de siete años tocando tanto para el Elektric Band como para el Akoustic Band del destacado pianista.

Weckl se ha asegurado de compartir su don a través de incontables clínicas alrededor del mundo y clases particulares. Aunque sigue impresionando con su musicalidad y técnica, ahora le dedica gran parte de su tiempo a la grabación de otras bandas y pistas de baterías tocadas por él para cualquiera que lo contrate a través de su página web.

Tuve el placer de conversar con Weckl y compilar la experiencia y sabiduría de un excepcional músico pro cuya pasión por la ejecución es igualada por su deseo de que suene lo mejor posible. Su filosofía y técnicas de grabación han probado ser relevantes y efectivas para una cantidad de proyectos musicales, y es con el espíritu de compartir su amor por la grabación y mezcla que comparte un poco de su aprendizaje. [FC]

Dave Weckl

De baterista a ingeniero de sonido

Siempre me ha interesado el sonido que produce el instrumento. Desde mis inicios en la música le he dedicado mucho tiempo a experimentar con tamaños de tambores, distintos cueros y afinaciones. Luego, a través de mi amigo Jay Oliver quien tenía un estudio casero en St. Louis, Missouri, donde crecí, tuve la oportunidad de aprender acerca de la grabación e ingeniería de sonido. Experimentamos mucho en cuanto a cómo el sonido de la batería era afectado al pasarlo por la mezcladora. Empecé a aprender acerca de frecuencias y cómo los diferentes componentes de la ecualización y procesadores dinámicos funcionaban y cómo afectaban el sonido de la batería. Luego me interesé en los sonidos que producen otros instrumentos y cómo se pueden mezclar, encontrar un ‘lugar’ para cada uno y lograr que sonara como me lo imaginaba.

Hoy en día que la grabación digital es el estándar, me he involucrado en la edición y trabajar exclusivamente con plug-ins, lo cual es mucho más fácil y eficiente. Como se trata del ‘mundo digital perfecto’ y es tan fácil cambiar cómo suenan los instrumentos, el reto puede ser hacer que todo suene natural. Pero disfruto mezclar. Me gusta el reto de lograr la misma respuesta emocional de la mezcla que obtengo al tocar o escuchar a un gran baterista. Cuando grabo o mezclo a otros bateristas, mi meta es lograr que lo sientan como se lo imaginaron.

Los mayores retos al grabar batería

Mi filosofía es: “Menos es más”. En cuanto a mi manera de manejar una situación específica, dependerá de la música, pero he identificado y controlado la mayoría de las variables o anomalías [acústicas] de mi cuarto de grabación. Mi cuarto, batería, platillos, micrófonos, equipos de grabación –y mi toque personal–, en conjunto, funcionan como quiero. He logrado obtener mi sonido.

Enfrentando problemas de fase al grabar batería

En cuanto a la fase, no me mortifico mucho con el aspecto más científico de la grabación, pero trato de seguir la mayoría de las reglas que conozco. Más que nada uso mis oídos para lograr el sonido de batería que considero más adecuado, y siempre experimento cuando no lo he logrado. Es más factible que enfrentes problemas de fase mientras más micrófonos uses. Así que no uso tantos micros. Hay otros factores que entran en juego también como: la calidad de los equipos (micrófonos, preamplificadores de micros, etc.), pero el más obvio es el posicionamiento de los micrófonos.

Los micros aéreos (overheads)

Respecto a la colocación de los aéreos, depende de cómo quieres captar el sonido, ya sea de la batería entera o enfocado en los platillos. Me gusta captar todo lo que pueda del instrumento entero (especialmente para la mayoría de la música acústica). Para este propósito, coloco mis aéreos detrás de la batería, un poco sobre mi cabeza… aproximadamente un pie por encima, y angulado levemente hacia afuera, hacia cada lado de la batería. Hay que mantener igual distancia con respecto al redoblante [la regla de 3:1 (también llamada la regla de tres); la distancia entre los aéreos deben ser igual que aquella entre cada micro aéreo y el redoblante, creando así un triángulo equilátero]. Esta técnica brinda un sonido balanceado muy agradable. De esta manera obtendrás más graves de los toms y el redoblante, además de una buena cobertura de los platillos.

Si buscas un sonido más enfocado, los aéreos deben estar un poco más distantes al centro del juego de batería, apuntando hacia los platillos y colocados tan bajo como puedas. Pero, deben ‘tomar la foto’ del juego entero de platillos. De este modo puedes obtener un sonido de microfoneo cercano de cada micrófono en la batería, pero un sonido más limpio de los platillos también.

Peligros al usar tecnología digital

Uno de los problemas con la situación de los plug-ins y la grabación digital en general es que ¡no puedes tener una batería que suene mal y esperar arreglarla con plug-ins! (Aunque creo que mucha gente termina haciéndolo o intentándolo de todos modos).

Otra cosa que me molesta es cuando el ingeniero ‘corta’ la señal de los toms –o cualquier otra pista– por completo cuando no está tocando, para actuar como una compuerta de ruido (noise gate). Obviamente tengo mis propias opiniones al respecto, pero las compuertas deben ser usadas ligeramente, y nunca tan agresivamente como para completamente cancelar una señal. Por eso existe el control de rango (range), para mantener control sobre la cantidad de la señal, pero con menor volumen y no tener que alterar el sonido compuesto de la batería entera. Si la resonancia de un tom es tan mala que necesitas una compuerta muy agresiva, ¡el tom necesita ser afinado, o por lo menos ecualizado!

Una vez me pidieron que mezclara –o mejor dicho, que rescatara– un proyecto en el cual el ingeniero hizo esto [enmudecer la pista de los toms, redoblantes y hasta congas cuando no tocaban]. Luego editó el tiempo de los golpes de una sola pista de congas ya que él consideraba que estaban imprecisas en muchos lugares de la canción. Cuando abrí la sesión, vi ese desastre ya que las congas no estaban sincronizadas en esos lugares. Fue una pesadilla, pero al final lo pude arreglar todo. Me he dado cuenta que el término ‘ingeniero de grabación’ o ‘de mezcla’ es uno que tiende a ser tomado muy a la ligerara estos días… así como ‘especialista de Pro Tools’.

Mezclando los diferentes elementos

No tengo trucos especiales al mezclar mis baterías. Aplico un poco de ecualización en el bombo y en la tarola (redoblante, caja o snare), un poco de eq en los toms –si los necesitan–, y quizá un en poquito de aéreos. Por lo general no uso compresión o limitador en los canales individuales, con la excepción de un poco al momento de grabar, e inclusive así, la uso muy levemente. Escojo un ataque y liberación (release) muy lento para el bombo y redoblante, con un rango inferior a 2:1. Es suficiente como para darle un poco de ataque adicional, y que lo limite un poco, pero mantenerlo con un sonido natural. A veces envío cada canal de la batería a un auxiliar estéreo con un compresor estéreo, y devuelvo ese compresor de vuelta como una adición para sumarle ataque a la batería, pero la cantidad dependerá de la música. Cuando hago esto, tengo que usar compensación de delay en Pro Tools para evitar problemas de fase.

Dave Weckl Photo Strip

Ecualización

El uso de la ecualización también dependerá del instrumento y el micrófono usado, pero generalmente, –y especialmente para el redoblante–, corto un poco de los medios alrededor de 500 Hz y 600 Hz, y le sumo un poco alrededor de los 12 KHz. Con mi bombo y el Beta 52, no le sumo graves. De hecho, tiendo a cortar un poco de bajos. No es necesario agregarle. También corto un poco de medios alrededor de los 300 Hz. El ataque deseable en los medio y altos dependerá de la música. Usualmente corto frecuencias medias en los toms alrededor de los 300 Hz y 400 Hz, y le agrego un poco de altos. Si uso un micrófono ambiental, usualmente lo comprimo un poco, y corto alrededor de 1 KHz. Quiero destacar que esto es una descripción muy general de lo que hago y no es una regla absoluta.

Al final del día…

Lo más importante al grabar batería es tener sentido común. Tienes que pensar en el micrófono como si fuese una cámara, tomando fotos de lo que está viendo; especialmente cuando se trata de los aéreos (overheads). Hay diferentes ángulos con los cuales puedes captar la foto, también quieres que la foto esté bien enfocada. Significa que si tienes un racimo de platillos de ambos lados de la batería, y tienes un splash o un crash de mayor volumen que los demás, entonces ¡NO pongas un micro aéreo justo sobre ese platillo!

www.daveweckl.com

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