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MICRÓFONO R-10 DE ROYER: Un vistazo exclusivo al nuevo modelo asequible de listón de Royer

Por Paul Vnuk Jr. | pvnuk@musicopro.com

 

Hace apenas 20 años, David Royer y su compañía Royer Labs renovaron por su propia cuenta el interés del mundo de audio en micrófonos de listón con el lanzamiento del famoso R-121.

Fue el primero de muchos micros de listón Royer: mono, estéreo, pasivo, activo (otra invención de Royer), de transistores (solid state) o válvular (bulbos o tube), optimizado para estudio o uso en vivo…

A pesar de que el R-121 es omnipresente y un verdadero clásico moderno, especialmente cuando se trata de grabación de guitarra eléctrica, su precio de US$1,300 todavía representa una inversión seria para la mayoría de los estudios. El primer intento de Royer de poner la Serie R en manos de más usuarios fue el R-10, un micrófono excelente que era entonces el micro de listón más asequible de dicha empresa… pero seguía siendo una propuesta nada barata a US$800.

Por suerte de nosotros, la gente de Royer Labs no se cansa. Después de unos cuantos años de experimentar y varios retoques, tienen una flamante opción que lleva el sonido y la calidad de Royer a un nivel de

precio más asequible. Les presento al nuevo Royer R-10, que se consigue a un impresionante precio de US$499 y debería estar ya en las tiendas para el momento en que leas esto.

 

Chaparro

El año pasado, cuando John Jennings de Royer me habló por primera vez sobre el R-10, el micrófono continuaba con su título de trabajo pre-numérico “Stumpy” (chaparro, en español), un apodo dado debido a su pequeño tamaño.

El R-10 mide 5 7/8” x 1 3/8″. Tiene el mismo diámetro que el R-101 y usa el mismo sistema de malla triple y generalmente

tiene el mismo aspecto. Las diferencias son que está acabado en níquel en vez de negro y es aproximadamente 2” más corto (por eso el nombre “Stumpy”).

El parecido no es casualidad; el R-10 literalmente comenzó

su vida como un R-101 y algunos de los chicos de la tienda Royer decidieron reducir su tamaño. Entonces David Royer empezó a trabajar en un nuevo transformador para éste. Puedes leer los detalles en nuestra entrevista con John Jennings (abajo).

 

Conoce el R-10

El R-10 es un micrófono de origen mundial. Su cuerpo es hecho en China, mientras que el transductor que contiene el elemento de listón de 2.5 micrones patentado e imanes raros de neodimio (Grado 52) de Royer, el mismo que se encuentra en el resto de los micrófonos de la serie R, se fabrican en la sede de Royer. El nuevo transformador personalizado está hecho en EE.UU., y el micrófono se monta a mano en la fábrica de la empresa en Burbank, California. Viene con una garantía de 5 años y el primer cambio de listón o re-ribboning es gratis. Como punto de referencia: he tenido mi R-121 durante 17 años y acaba de pasar por su primer re-ribboning el año pasado.

El R-10 viene con un soporte giratorio de rosca y con una funda Royer de terciopelo. Viene en un pequeño maletín de aluminio y se vende por separado o en pares.

Las especificaciones del R-10 son las siguientes: respuesta de frecuencia de 30 Hz a 15 kHz, sensibilidad de -54 dBv, impedancia de salida de 100 Ω y SPL máximo de 135 dB a 50 Hz o 160 dB a 1 kHz. Como todos los modelos de listón Royer de la R-Series, se trata de un micrófono figura ocho.

 

10 vs. 121

La gran pregunta que la mayoría de las personas se harán es: “¿Es este un micrófono R-121 para pobres?” La respuesta es: No, en lo absoluto. Al igual que el R-101, el R-10 está diseñado para tener identidad propia. Ofrece otra faceta del sonido de Royer… pero sigue siendo el sonido de Royer.

Para comenzar, el R-10 es 5 dB menos sensible que el R-121.

En fuentes ruidosas, esto proporciona espacio adicional para evitar sobrecargas en el micrófono. En fuentes de rango bajo necesitarás un preampli fuerte y limpio, incluso más que con otros modelos de listón de Royer.

Utilicé el R-10 con mi preamplificador Millennia Media HV-3D, un Chandler TG-2 y AEA RPQ2. En la mayoría de las fuentes, al R-10 le fue bien, excepto para locuciones, aplicación en la cual se puso un poco ruidoso cuando se empujó: pero eso es debido a los preamplificadores, no al micrófono. También tuve un gran éxito utilizando el R-10 a través de un Cloud Microphone Cloudlifter CL-Z para convertirlo en un listón activo.

 

La misma canción

Junto con mi R-121, utilicé el R-10 para grabar una canción acústica Folk con voces masculinas, cajón, bombo, pandereta y una gran guitarra acústica Kalamazoo Epiphone de 1960. Luego comparé el comportamiento de los dos micrófonos.

Los altos y graves de cada micrófono fueron bastante diferentes. El R-10 realmente captura más bajos desde el punto de vista de llenura general, pero el rango bajo del R-121 es más preciso y con más punch. En cuanto a los medios altos y los altos, el R-121 es más frontal también y un poquito más parejo. El R-10 tiene un poco más de corte gradual o roll-off y puede parecer más oscuro, especialmente al comparar la parte posterior de cada micro.

En general, ambos micrófonos tienen el clásico sonido redondo en el rango medio típico de listón de la serie R de gama media, en comparación con la nueva tendencia de listones modernos brillantes, o con incluso los de la serie Royer SF, más neutros y centrado en la música clásica. A pesar de que el R-10 posee un poco más de roll-off que su hermano, funciona excepcionalmente bien con ecualización, tanto en mezcla como en grabación.

Una ventaja que tiene el R-10 sobre el R-121 es su sistema de malla triple. Éste hace que el R-10 sea más práctico para usar como micro de voz maravillosamente suave. No tuve problemas poniéndolo al frente de un vocalista sin una filtro pop. También

me pareció una mejor opción que el R-121 en bombo por el mismo motivo; su rango bajo imponente es muy bueno para un sonido grueso de bombo.

 

Otras aplicaciones

Por supuesto, el R-121 obtuvo su credibilidad en gabinetes de guitarra eléctrica, y su hermano menor se comporta admirablemente bien aquí también. Puse mi par de R-10 en dos gabinetes con bocinas Celestion Vintage 30. Fueron los únicos micrófonos utilizados y los guitarristas con que regularmente grabo comentaron sobre el sonido natural, completo y suave que se obtuvo.

Un uso sorpresivamente bueno para el R-10 fue en saxofón. Tenía otros micrófonos listos para sabor añadido, pero el R-10 en sax con cero EQ y un toque de reverberación Bricasti fue todo lo que se necesitaba para obtener un buen resultado. Los R-10 son  estelares en vientos y metales.

La única fuente donde no quedé impresionado por el R-10 fue como aéreos de batería. Aunque para ser sincero, los R-121 nunca me gustaron muchos en tal aplicación. Prefiero la neutralidad del Royer SF-24 estéreo activo.

 

Conclusiones

Si bien hay una gran cantidad de micros de listón en el mercado que se venden por debajo de US$500, típicamente cuando las personas hablan sobre ellos, generalmente se les conoce como “sabores extra” a tener. A menudo son de color intenso y en su mayoría están relegados a un uso como micrófonos para añadir vibra o efectos cuando uno quiere ese tipo de sonido. A diferencia, el R-10 es un micrófono de US$500 que suena como un listón clásico de Royer. Preveo un gran futuro para el R-10, no solo para estudios de presupuestos limitados, principiantes y proyectos, sino que también será un gran micrófono para aplicaciones en vivo. Estarán en una gran cantidad de escenarios utilizados en guitarra eléctrica, y también en vientos y metales. Sí, sí, sí, sí y sí. ¡Felicitaciones a Royer por un trabajo hecho para un público nuevo e importante!

 

Precio: US$499
Para más información: www.royerlabs.com

 

 

John Jennings de Royer Labs habla sobre el R-10

¿Cómo surgió el nuevo R-10?

Este es un micrófono muy interesante. Habíamos tenido el R-101 por un tiempo ya, y los muchachos de nuestra tienda son bastante activos, así que experimentaban cuando tenían tiempo. Tomaron las máquinas CNC y, literalmente cortaron un R-101. Cortaron el cuerpo, cortaron la rodaja y comenzaron a jugar con el interior… crearon un micrófono que todos empezamos a llamar “Stumpy”. El mismo pasó por pruebas con diferentes rejillas. Luego tomamos el cuerpo y lo colocamos en una placa para que fuera más de un color Royer… ¡y la cosa parecía buena!

 

¿El R-10 es esencialmente un R-101 modificado?

En pocas palabras sí y no. Sí está modificado a partir de un R-101, pero algunos cambios se hicieron dentro. Lo más significativo es que se creó un nuevo transformador. Nuestro objetivo era hacer un Royer que fuera asequible para más personas, porque la mayoría de nuestros modelos son de gama alta y bastante caros.

 

¿Qué hace que un listón Royer sea más costoso?

Calidad de piezas, calidad de mecanismo y construcción. En el caso del R-121, solo el cuerpo en sí, sin componentes internos, es más caro que muchos micrófonos completos en el mercado. A continuación, agrega el transformador personalizado, los imanes de neodimio, el acabado de níquel caro, y más… y terminarás con una gran inversión de capital en el producto final.

 

¿Cómo conseguiste que el costo del R-10 bajase a casi un tercio del de un R-121?

El cuerpo y el marco en el interior están hechos en China. La compañía que utilizamos es la misma empresa que fabrica los micrófonos de Mojave. Son simplemente excepcionales. Hacen el nuevo cuerpo para nosotros, pero es un diseño de Royer, les enviamos los planos. Hacen y nos envían el cuerpo con la pantalla exterior principal ya integrada, así como el marco interior, junto con el marco del transductor. Luego, ensamblamos todo en Royer.

 

¿El ensamblaje de listones está hecho en su sede en California?

Es un listón R-121. Utiliza nuestro proceso de corrugado patentado directo que hace que sea resistente y flexible a la vez. Los imanes de neodimio son los mismos que en el R-121.

 

¿Qué me puedes decir sobre el transformador? ¿Es similar a otros modelos?

No podríamos permitirnos obtener el R-10 a ese precio usando el mismo transformador que está en el R-121 y R-101. Entonces, David Royer diseñó un transformador que no cuesta tanto, pero aún así suena genial y tiene el umbral de sobrecarga alto. Es 5 dB menos sensible que R-121 o R-101, pero eso le da mucho headroom. Realmente puedes trabajar el R-10 con guitarras fuertes o metales, y nunca lo vas a sobrecargar.

 

Pero, por otro lado, necesitará un preamplificador limpio y fuerte para fuentes poco ruidosas.

En guitarra acústica, ukelele o similar necesitarás algo de ganancia. No hacemos preamplificadores; a pesar de que siempre es mejor construir aumento de señal en el mismo micrófono al igual que lo hacemos con el R-122MKII, en este rango de precio esperamos que las personas sigan usando un inline booster de señal cuando sea necesario.

 

¿Otros desafíos significativos para el diseño del R-10? ¡Incorporar todo en un paquete más pequeño! El R-101 tiene un montaje de transductores complicado que tuvimos que simplificar en el R-10. El transductor se coloca literalmente en apoyos de silicona que se sujetan dentro del micrófono a la lata del transformador. Eso proporciona algunos aislamientos de vibraciones. Está allí principalmente para proteger el elemento del listón de los golpes que realmente pueden desgastar al listón con el tiempo. Me costó trabajo encajar ese armazón en el R-10, pero salió muy bien.

 

Sé que el R-121 sigue siendo el rey, pero ¿hay algo en el R-10 que sea único o sea una mejora?

El sistema de tres capas en el R-10 y el R-101 realmente protegen al listón. Hace que esos micrófonos sean un poco más duraderos, incluso que el R-121. Hace que el R-10 sea una gran elección para uso en vivo y en giras. Además, la malla de tres capas también ayuda a esclarecer parte de la acumulación de rango bajo que obtienes de los micrófonos de listón al utilizarlos de cerca. A todos parece gustarle el sistema de montaje también.

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